Las preocupaciones actuales sobre la inmigración en Canadá suelen centrarse en el impacto negativo que los recién llegados tienen en la asequibilidad de la vivienda.
Sin embargo, Jonathan Oldman, director ejecutivo de ISSofBC, destacó recientemente enLinkedInun informe de investigacióntitulado «Inmigración y precios de la vivienda en los municipios de Canadá», elaborado porel Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC), que muestra que la relación entre la asequibilidad de la vivienda y la inmigración es mucho más compleja.
La crisis de la asequibilidad de la vivienda en Canadá se suele plantear como una ecuación simple con un culpable obvio: la inmigración. Es una narrativa que se difunde fácilmente, especialmente en momentos de incertidumbre económica. Sin embargo, como muchas cosas que parecen sencillas, también es incompleta.
En junio, el IRCC y Statistics Canada publicaron un análisis exhaustivo basado en datos sobre cómo la inmigración afecta los precios de la vivienda y los alquileres. Las conclusiones aportan una claridad muy necesaria a un debate a menudo polarizado.
Lo que muestra la investigación
El análisis examinó el período comprendido entre 2006 y 2021 en todos los municipios del país. ¿Su conclusión?
Las nuevas llegadas de inmigrantes representaron alrededor del 11 % del aumento de los precios de la vivienda y los alquileres durante esos 15 años.
La inmigración es un factor, pero está lejos de ser el motor principal del aumento de los costes de la vivienda.
Más allá de la cifra principal, el estudio muestra:
- Las variaciones regionales son importantes. El impacto difiere ampliamente entre comunidades y períodos de tiempo.
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En los municipios más grandes (más de 100 000 habitantes), donde la oferta de viviendas ya es escasa, la inmigración representó:
- ~20 % del aumento del valor de las viviendas, y
- ~13 % de aumento del alquiler.
Incluso en estas zonas de alta demanda, la mayor parte del aumento de los precios está impulsado por otras fuerzas.
- Las cuestiones estructurales desempeñan un papel mucho más importante: los tipos de interés, las normas de zonificación, la capacidad de construcción y los cuellos de botella que existen desde hace tiempo en la oferta de viviendas.
- Cabe destacarque la inmigración también contribuye a ampliar laoferta de viviendas al atraer a trabajadores cualificados, obreros de la construcción e ingenieros, precisamente las personas que Canadá necesita para construir más viviendas.
La conclusión
La población contribuye a la demanda de vivienda: esa es una realidad demográfica.
Sin embargo, la actual crisis de asequibilidad tiene su origen en problemas estructurales del sistema de vivienda canadiense, problemas que se han acumulado a lo largo de décadas:
- Para abordar la asequibilidad será necesario abordarabordar las restricciones de la oferta, modernizar los sistemas de planificación y aumentar la capacidad de construcción.
Es hora de dejar de culpar a los inmigrantes por un problema complejo que afecta a todo el sistema.
Podemos y debemos mantener conversaciones sinceras sobre la vivienda, pero esas conversaciones deben basarse en pruebas, no en buscar chivos expiatorios.
Explicar los hechos, no repetir rumores.
Incluso cuando existen pruebas sólidas, utilizar investigaciones como este reciente informe del IRCC para cambiar la percepción pública sobre la inmigración sigue siendo un reto por tres razones principales:
- Las investigaciones complejas son difíciles de comunicar: la economía de la vivienda y los modelos demográficos no son fáciles de resumir y explicar.
- Quienes están más convencidos de que la inmigración es la causa principal pueden no dejarse influir por los datos y las investigaciones: cuando las cifras oficiales entran en conflicto con la experiencia personal o la intuición, los datos pueden parecer poco convincentes, incluso cuando son rigurosos.
- No encaja en una narrativa atractiva para los titulares. Por ejemplo, un artículo recientedel Globe and Mail, titulado «Los jóvenes canadienses relacionan cada vez más la inmigración con los problemas de accesibilidad a la vivienda, según una encuesta», no hacía referencia al estudio del IRCC/Statistics Canada, queofrece una visión más matizada. De hecho, cinco meses después de la publicación del informe, no ha habido (por lo que sabemos) ninguna cobertura mediática de esta investigación. Es necesario hacer más para promover los datos sobre la inmigración más allá de las simples narrativas.
¿Cómo puedes ayudar?
Si te interesa encontrar soluciones a la crisis de la vivienda y apoyar a los recién llegados a Columbia Británica, puedes unirte ala campaña«The Canada We Believe In» (El Canadá en elque creemos), queya ha obtenido el apoyo de casi 200 organizaciones de la sociedad civil, empresariales y comunitarias de todo Canadá.
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